Todo comenzó con sentir frustración tras años trabajando en el sector.
Retrasos, falta de comunicación, tensión constante, creativos desbordados por la ejecución, constructoras desconectadas del diseño…
Vimos cómo el talento se diluía en problemas que no deberían existir y entendimos algo fundamental: si queríamos cambiar la experiencia, teníamos que rediseñar el modelo tradicional y no ser una constructora más